¡Ese hombre era descendiente de las familias del círculo de poder!
Valeria se atrevía a actuar tan impulsiva solo porque conocía a Eduardo.
—Disculpe, Sr. Herrera. Tuve un desacuerdo con mi esposa, y no imaginé,que lo invitaría, haciéndolo presenciar esta escena. Yo seré el anfitrión de la cena para ofrecerle mis disculpas. —Sebastián mantenía la compostura sin perder el respeto.
Vicente Herrera tenía un temperamento distinto al de Eduardo. Vestía de manera refinada, pero su mirada no era nada a