¿Qué tenía Sebastián en esos tiempos? ¡Nada!
—Valeria, tú... —Mónica se preocupó al verla así.
—Estoy bien. Ayúdenme con la comida de los chicos. —contestó Valeria.
Se alejó dándoles la espalda, sacó su celular y después de respirar hondo varias veces, finalmente le marcó a Vicente, quien contestó al quinto timbrazo.
—¿Bueno?
La voz se le atascó en la garganta, y apeneas pudo contener el llanto.
—Hermano...
Con esa sola palabra bastó para que a Vicente se le bajara toda la rabia.
—Sí, ¿qué pasó?