Los recuerdos regresaron de golpe, y poco a poco la dureza de Sebastián se suavizó.
Miró a Carolina.
—También debo agradecértelo. Me diste dos hijos adorables.
Carolina bajó la cabeza.
—En aquel entonces te amaba mucho y tener hijos contigo era lo que más esperaba.
Su mirada estaba llena de melancolía.
Sebastián apretó los labios.
—Luego buscaré una enfermera que te acompañe.
Carolina se sorprendió.
¿Acaso en su interior estaba tan ansioso por el hijo de Valeria?
***
En el Hospital Común.
Cuando