Capítulo 507
Aun así, para recuperarse lo antes posible, Carolina se obligó a terminar un plato de arroz y, además, comió media ración extra de carne.

¡Al fin y al cabo, había pagado por la comida!

¡No tenía sentido no aprovecharla!

—¿Tanta hambre tenía? —preguntó Santiago, con los ojos muy abiertos.

Los dos niños, que ya habían terminado de cenar y estaban comiendo fruta en la sala, susurraban entre ellos.

Sofía, por su parte, se mostró más tranquila:

—Pagó por la comida, es normal que quiera comer más.

Ha
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