Isabella:
“Acabo de terminar de almorzar, mamá.”
Natalia:
“¿Comiste en un restaurante? Mamá te puede enviar algunos chefs. Tu papá está viendo propiedades en la capital para comprarte una.”
No podía quedarse viviendo en un hotel todo el tiempo.
Isabella:
“Comí en la casa de Vicente.”
El mensaje tardó varios minutos en recibir respuesta.
Natalia:
“... Cariño, ¿comiste... sin contenerte? Controla un poco el apetito, ¡no vayas a asustarlo de verdad!”
Isabella alzó la vista con expresión pensati