—¡¿Mamá, nos vas a dar una hermanita o un hermanito?! —Sofía preguntó, con los ojos brillando de emoción.
Sebastián dejó el caldo sobre la mesa.
—¿Y si vamos a hacernos una revisión en un rato?
El corazón de Valeria dio un pequeño brinco.
Su regla... parecía que de verdad llevaba unos días de retraso.
Llevaba seis años casada y nunca había tenido la energía ni el ánimo para tener hijos propios.
Después de todo, apenas había logrado soltar un poco la carga de criar a los dos niños, por fin podía