Mónica inclinó ligeramente la cabeza.
—¿No me expresé con suficiente claridad?
Las dos diseñadoras habían atendido por años a Mónica y la Señora Flores de la familia Flores y no se atrevían a ofenderla. Solo podían hacer lo que pedía.
Solo podían esperar no acabar siendo demandadas.
Tras tomarle las medidas, Mónica preguntó:
—¿Cuánto tardarán?
—Con tantos diseños, quizás unas dos semanas —respondió la diseñadora.
—Tres días —dijo Mónica.
La diseñadora se quedó perpleja.
—¿Tres... tres días?