—Ya sea que vayas o no a buscar a Valeria, por favor no menciones que hablamos de esto.
Sebastián la miró.
—Lo entiendo.
—Aunque le preguntes, ella no lo admitirá. Si de verdad quieres tener una vida en paz con Valeria, muestra algo de sinceridad. Ella es mi mejor amiga desde la infancia; solo deseo su felicidad. Si realmente puedes enmendarte, será algo bueno.
Dicho esto, Mónica se levantó.
—Piénselo bien.
***
De vuelta en el coche, Sebastián se sentía animado.
—Maneja, compremos un ramo de flo