Y entonces comenzó la verdadera competencia.
Valeria se inclinó hacia Héctor y le susurró unas palabras. Él asintió lentamente, con una expresión de quien acata sus indicaciones.
Esa escena le resultó sumamente molesta a Sebastián.
En una licitación jamás se anunciaba el resultado en el acto. Aquella reunión no era más que una formalidad, lo esencial era la verdadera capacidad de cada empresa, y eso se evaluaría después.
Tras más de una hora sentado, cuando por fin se dio por terminado y las pro