—¿En serio?
—¡En todos estos años, mi esposa nunca lo mencionó! ¿Estará mintiendo?
Ricardo se burló:
—Señorita Herrera, ¿por qué no dice nada? ¿Acaso ni siquiera reconoce a su propia familia?
En el salón del banquete, como por una señal silenciosa, los invitados fueron abriendo paso de forma espontánea hasta formar un corredor.
La escena era extremadamente silenciosa.
La mirada de Carlos era significativa. Preguntó sonriendo:
—¿Qué significa esto?
Al ver su pregunta, Bárbara se adelantó, con a