-Me habré quedado pasado de moda, pero yo no juro amor eterno, una corona de flores para los muertos - murmuró Samir asomándose y toqueteando las flores. - Aunque hay que reconocer que es original.
-Voy a enseñárselo a Gabriel, ahora vuelvo - dijo Miranda saliendo de la habitación.
-Me he convertido en una mañana en el hazmerreír de todo el puto mundo - masculló Sharon colgando una llamada en su móvil que Cristina pudo ver que era de su padre.
No miró demasiado la quemadura del musl