-Perdón - se disculpó Sharon cuando empezó a reírse. - Me imaginé a un tío lanzando tres monedas junto a su mujer diciendo: mira las instrucciones para que veas lo que quiero. Es una curiosa forma de pedirle el divorcio.
-Tú sí que sabes cómo destrozar tradiciones - ironizó Nore frunciendo la nariz.
-¿Cuántas lanzaste? Seguro dos, la Fontana di Trevi me envió para ti.
-Si eso fuese cierto iría a reclamar - trató de aparentar seriedad, pero la mueca exagerada de dolor de Sharon por s