No es que Miranda fuese desconfiada, pero tampoco entendía cómo alguien así parecía tener interés en ella, estaba esperando que su cara saliese en algún informativo de asesinos seriales o algo por el estilo. Nadie podía ser tan perfecto.
-Eso es porque no te ha esperado por las mañanas a que salgas del baño - añadió Ricardo cuando Gabriel les dejó de nuevo solos. - Ahí cualquier chico pierde la caballerosidad, doy fe de ello.
-Eres un exagerado.
-Por tu culpa tengo que lavarme los d