Ciertamente, su trabajo no especificaba compartirlas, pero era una buena forma para alejar a los paparazzi que comenzasen a agobiarlas a las puertas de sus empresas buscando una buena foto; si Miranda la suministraba, no habría tanto revuelo por esa parte.
Algo que le llamaba la atención es que en ninguna de las fotos Nore sonreía, ni siquiera antes de conocerla, cuando buscó hasta la saciedad información sobre ella, jamás había visto una mínima mueca parecida a una sonrisa por su parte.