La caricia despistada de Miranda en el brazo de Gabriel no pasó desapercibida para ninguna de las dos pelinegras que estaban presentes, una sonrió como si le hubiese tocado la lotería y la otra de forma poco agradable.
-¿Ya tengo cuñada, hermanito? - preguntó Sharon con sorna aunque deseaba que la respuesta fuese afirmativa y si no lo era, que la razón no fuese la CEO de Trivio.
-Algo así, lo será pronto, espero - respondió con una pequeña sonrisa ilusionada. - Os llevaréis muy bien, es