Sharifa lo tenía todo, más conocimientos y más experiencia en arquitectura, una persona totalmente experta en el campo y la habían rechazado. Pero ahí estaba Cristina, defendiendo su integridad y con la firme creencia de que la persona más inteligente no es la que más sabe, sino la que aprovecha su conocimiento de la mejor manera.
A pesar de que el tiempo seguía corriendo, trataba de mantener la calma y no agobiarse, si cometía un solo fallo más, todo el trabajo de los últimos veinte minutos no