Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente Valentino tenía que marcharse un poco más temprano de lo usual. No le gustaba para nada dejar a Bianca en la cama, si hubiera cedido a sus deseos habría terminado volviendo a recostarse con ella.
Al levantarse hizo su mejor esfuerzo por no despertarla, pero ella abrió los ojos justo cuando depositaba un beso en su frente. Se veía demasiado provocadora que casi mando todo al demonio.
—¿Qué hora es? —preguntó ella aun somnolienta.
—Todavía temprano, tien







