8: No te dejes envolver.
Kenneth.
—Hola, ¿abuelo? —dije abriéndome paso a su habitación.
—Hola, Kenneth —saludó secamente.
Tragué hondo al ver su estado cansado. Me sentía tan furioso con la jodida Lauren. Había pasado una de las peores noches de mi vida, pensando en cosas que no debía pensar. Dejaba a mi abuelo tan cansado, ¿acaso estaba loca? ¡Podía matarlo!
La cocinera llegó y me ofrecí a dar su comida. Él no refutó.
—Abuelo, anoche hablé con Kasey, te manda saludos.
—Kasey es una joven muy excepcional —expresó, son