57: Una segunda oportunidad.
Kenneth.
Antes que de la situación pueda volverse más incómoda tengo que abrazar a mi hermana por los hombros para sacarla rápidamente del grupo. Ella intenta quitarme las manos de encima pero soy más fuerte así que paramos cerca de las escaleras, en donde no hay demasiada gente que nos pueda escuchar.
—Kenneth dime que solo estabas bromeando. —Me encara, pero mi rostro serio la agita más—. ¡Te vas a casar y ni siquiera conozco a tu prometida! ¿Qué demonios? ¿Qué se supone que soy para ti enton