Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa está llena como nunca. Todos nuestros amigos y familiares están aquí. Estamos compartiendo un gran almuerzo, pero como no queríamos que nadie se preocupe de cocinar, Héctor y Dayalis se preocuparon del banquete, así como también del servicio. Según ellos, era su regalo por la fiesta de revelación.
Todavía tengo fresca la memoria de ese día que volvimos de la consulta. Todas en casa, esperaban ansiosas







