Mundo ficciónIniciar sesiónVuelvo a despertar, pero esta vez lo hago con esposas en mis manos, cada una a un lado de la cama y noto que no me encuentro sola en la habitación. Hay dos agentes de policía frente a mí, mirándome muy atentos.
—¿Qué me miran tanto? —Pregunto sintiéndome asqueada por su presencia.
—Tenemos que resguardarla, señorita. —Responde el del lado izquierdo.
—Y resguardarme de qué si se pu







