Capítulo 27. Diversión en la mesa de regalos.
Isabel
La noche del viernes se desvaneció en un susurro de promesas silenciosas, un entrelazado de cuerpos y almas donde Liam y yo encontramos un refugio seguro. Nos movimos con la fluidez de un baile ensayado, como si nuestros corazones hubieran memorizado cada paso mucho antes de conocernos. El silencio entre nosotros era una sinfonía, un lenguaje propio que solo nosotros entendíamos, una paz que contrastaba dulcemente con la tensión de su familia.
Al despertar, la luz dorada se filtraba entr