Capítulo 23. Menú para la Boda
Liam
El desayuno transcurrió entre risas y conversaciones ligeras. Isabel y yo nos sentimos increíblemente cómodos, como si el muro de seis meses de dudas se hubiera caído de golpe. Era domingo, y habíamos planeado pasar el día juntos, sin agenda, explorando la ciudad o disfrutando simplemente de la compañía del otro. La luz del sol se filtraba por la ventana, creando un ambiente cálido y acogedor que nunca querría abandonar.
Justo cuando estábamos decidiendo a dónde ir, mi teléfono sonó. Era I