Al día siguiente, Manuel salió a la empresa de Damián.
Al llegar, la empresa se veía pacifica y bastante estable, no solo daba buena imagen si no sus instalaciones eran de primera, categoría. El personal se veía profesional y bastante capacitado.
Todos se veían pulcramente vestidos y presentables. Al recibir su llamado, Damián lo escaneó desde el instante en el que entró a la oficina. Por alguna razón se le hizo familiar pero lo ignoró. Su madre le había advertido encarecidamente que aceptara