-Promételo- insiste Cristal una vez más negándose a dejar ese calor que siempre lograba reconfortarla
-te prometo por la diosa luna que volveré y estaré presente para darles la bienvenida a nuestros hijos- asegura Dan sin dejar de mirarla a los ojos
-otra vez- insiste como si fuera una niña pequeña y no la soberana de un poderoso Imperio
-Cristal amor mío pero es la cuarta vez que lo digo- sonríe el alfa, su esposa le parecía tan adorable en momentos como estos que le era imposible no ceder