Polaris Mi Verdad Parte V
Los pasos de ambos hacían eco en el pasillo del estrecho pasadizo. Débilmente se podía escuchar a lo lejos el goteo de alguna grieta y voces que no tardaron en apagarse a medida que se acercaban más a su destino.
Pronto un perturbador silencio se apoderó de todo el lugar hasta que poco a poco comenzaron a vislumbrar el final del húmedo pasillo que conducía directamente al ala este del castillo donde Dan estaba siendo atendido.
Llegaron a la habitación y el medico n