Se despertaron temprano, prepararon giardafin en una gran bolsa todas las compras esperando no olvidar nada y salieron a casa de Inés.
La pequeña tenía unos ojos cristalinos de emoción, mirando atentantemente desde su ventana, no podía creer que podría participar en la actividsd de la Escuela y que su abuela podría acompañarla. Imaginaba que su disfraz era de segunda mano, pero eso no era importante para ella, jamás había participado en algo con su abuela, debido a que no podía trasladarla por