Inés miró a lo lejos, sintió un alivio inexplicable que iniciaba desde su estómago y se extendía a lo largo de su cuerpo hasta llegar rápidamente a su cabeza, calmando sus pensamientos y sus tristezas de manera inmediata, porque eso que tanto esperaba, al fin ocurría, aquello que parecía imposible, por fin sentía esa sabor a victoria que no podia quitarse de la boca.
Inés respiraba con calma como si acababa de quitarse una gran carga de encima, miró a Lía a lo lejos y con los ojos llorosos cor