Inés se despertó muy temprano, había llegado el día en que podría desenmascarar a la profesora Eva y debía ser cautelosa, no podían existir equivocaciones, daba vueltas en su cama sin poder continuar durmiendo, mientras escuchó un ruido en la cocina.
Se levantó a toda prisa pero, con miedo a que pudiese ser un ladrón, sin embargo al mirar desde la puerta, vio una silueta femenina al final del pasillo, supo exactamente que se trataba de lía qué daba vueltas por la sala como un león enjaulado.
Est