Capitulo 31: Cinco días en cuenta regresiva
Decidieron ir al centro comercial, Lía desiaba ver algo de lencería y para Julian entrar a una tienda así, era su mayor distracción, se perdía mirando la lencería e imaginando a Lia en ella, sin ningun pudor, realizando comentarios a todo pulmón, lo que a Lía le divertía, soltando fuertes carcajadas dentro del lugar. Las mujeres que entraban a la tienda y veían a Julián así, decidían retirarse, se sentían avergonzadas de ver lencería delante de un hombre que comentaba cada conjunto con demasiada