Capítulo – Reina Sin Trono
Fátima Lombardí no tuvo que mover un solo dedo para verlo caer.
Desde la ventana de la sala de reuniones, con los brazos cruzados y el mentón en alto, lo vio. Fabricio Castiglioni, el gran “ingeniero estrella”, saliendo por la puerta principal de la obra como un perro apaleado, con el casco en la mano y la mirada perdida. El silencio de su marcha fue el mayor de los escándalos. La gloria le duró lo que dura una mentira cuando la verdad se cansa.
Y ella… sonrió.
No por