Capitulo:La Nueva Mentira
Fabricio Castiglioni acomodó la corbata frente a la cámara, respiró hondo y sonrió.
Esa sonrisa falsa que había perfeccionado durante años.
Apretó el botón de la videoconferencia.
Uno a uno, los inversores aparecieron en la pantalla: rostros serios, preocupados, tensos.
—Buenos días a todos —comenzó, modulando la voz con cuidado—. Gracias por conectarse en tan poco tiempo.
Algunos asintieron. Otros esperaron en silencio.
Fabricio se inclinó hacia la cámara