Capitulo: El Precio del Riesgo
Fabricio salió del ascensor como un toro desbocado. Cerró la puerta de la oficina de Fátima Lombardi con tanta violencia que una señora en el piso de abajo pensó que había temblado la tierra. Caminaba a grandes zancadas, mascullando insultos entre dientes, con las manos sudadas y el ceño tan fruncido que parecía una grieta a punto de partirle la frente en dos.
Fátima lo había rechazado. No solo lo había rechazado, lo había fulminado con una frialdad quirúrgica qu