Capítulo — Amanecer de Mates y Risas
La luz de la mañana entraba con descaro por las cortinas de la casa en la costa de Ibiza. El mar rugía suave a lo lejos, recordando que estaban en un lugar inventado para la felicidad.
Alejandro ya estaba despierto desde temprano. La madrugada lo había encontrado en la discoteca cuidando a sus primas, pero, fiel a su costumbre de hombre responsable, no podía quedarse demasiado tiempo en la cama. Con los ojos verdes aún encendidos de vida y el cabello revu