Capítulo — El Milagro de Alexia Y Martín
El hospital respiraba calma esa tarde. Nada parecía anunciar que la vida estaba a punto de regalarle a la familia Martínez un nuevo milagro. Pero cuando Alejandra se llevó las manos al vientre y sintió el líquido tibio romperse, supo que el momento había llegado.
—Damián… —murmuró, entre sorprendida y nerviosa—. Reventé bolsa.
El pediatra, acostumbrado a ver nacer hijos ajenos, sintió por primera vez cómo la vida se le desbordaba dentro del pecho.