Capítulo 7 – Losa firme, lazos fuertes
La noche en Río tenía ese murmullo cálido que abrazaba los silencios. Desde la ventana de su habitación, Dante Montes contemplaba la ciudad extendida, como una colcha de luces temblorosas y respiraciones lentas. El ventilador giraba suave, y el aroma a cemento seco, sol y mar todavía le rondaba la piel.
Aún llevaba puesta la remera oscura que usó durante la jornada, arrugada por el cansancio, pero no había querido sacársela. Tampoco se había duchado aún