Capítulo – El Parto Perfecto
Era una mañana como cualquiera. El sol brillaba sobre la estructura casi terminada del Cinco Estrellas, Nicolás caminaba por la obra con cara de sospechoso. No un sospechoso de un delito... sino de presentimiento.
—Hoy va a pasar algo —le dijo a Santiago mientras revisaban unos planos.
—¿Se va a caer una viga?
—¡No, gracioso! Algo más grande. Más fuerte. Más... —dijo, llevándose la mano al pecho como si su papá interno le diera señales del universo.
Mientra