Mundo ficciónIniciar sesiónARYA
Acomodo la cabeza en la almohada después de cubrir mi desnudez con la sabana, no quiero ponerme nada, quiero seguir así desnuda, seguir teniendo esa percepción de que se suele llamarse al sexo, algo “sucio”. Pero es uno de los mayores placeres de la vida.
En la mañana me organizo viendo la vida de otra forma, bueno, ya no tan porquería, me siento algo feliz después de tanto tiempo divagando en las sombra







