|BERNICE POV|
La mirada del Amo se quedó fija en mí mientras caminaba hacia el largo tocador al otro lado de la habitación. Me quedé quieta, con los muslos abiertos, la espalda recta y mi coño goteando. Mi respiración se aceleró cuando abrió el cajón superior donde guardaba su colección de juguetes sexuales, incluyendo consoladores, látigos, pinzas y un plug anal.
Mi corazón latió con fuerza cuando su mano entró y sacó un grueso consolador negro, más largo y ancho que cualquier polla que hubier