La noche se había vuelto silenciosa después de la fiesta de cumpleaños de Zack. Su sala de estar conservaba el fuerte olor a cerveza derramada mezclado con el tenue humo de las velas que se habían consumido casi por completo. Los restos de la celebración seguían esparcidos por cada rincón.
Las botellas vacías cubrían la mesa de centro, algunas inclinadas de lado con restos de líquido todavía dentro. Las migajas de los snacks a medio comer se pegaban a los cojines del sofá, incrustadas en la tel