| TRISHA |
Los ojos de Blake se abrieron con alarma. Sin decir una palabra, se subió los shorts de un tirón y buscó torpemente el cordón, atándolo en un nudo torpe.
Luego me agarró del brazo y me arrastró a través del suelo del vestuario. Las baldosas frías se deslizaban bajo nuestros pies, con la urgencia recorriendo cada paso.
Llegamos al baño y Blake abrió la puerta de un empujón, luego la cerró de golpe justo cuando la puerta exterior del vestuario crujió al abrirse, el sonido resonando déb