~VANESSA~
Bryan se congeló, luego me miró con clara irritación.
—¿Un condón? —dijo con frialdad—. ¿Para qué?
Estiré el cuello para mirarlo.
—Para protección. Obviamente.
Soltó una risa baja y sucia.
—Estás limpia, ¿verdad?
—Estoy limpia —espeté.
—Entonces no lo necesitamos.
—No estoy preocupada por mí, psicópata —repliqué—. Estoy preocupada por ti. Podrías estar cargando alguna ETS incurable por lo que sé.
Me miró desde arriba, con los ojos oscuros, y se rio de nuevo.
—Estoy limpio.
—¿Cómo pued