Sabía a humo, marihuana y cocaína.
Y la forma en que su boca hambrienta y devastadora buscaba los contornos de mi boca me hizo aferrarme a él.
Cuanto más intentaba apartarme del beso, más castigaba su boca devastadora por semejante traición.
Mi cabeza daba vueltas poco a poco, como si estuviera poco a poco en algo alto. Sabía las implicaciones de ser besado por un desbrozador de alto nivel.
Sin embargo, su lengua se hundía con fuerza en mi boca, enroscándose y chupando lo que quedaba de mí.
Sus