01:15 hs. — PERSPECTIVA: Damián.
Tras poco más de hora y media durmiendo, abrí los ojos de golpe y ya no los pude volver a cerrar. Me di la vuelta sobre mí mismo y vi a Salomé sentada en el borde de la cama, aparentemente intentando atinarle a las pantuflas. Estuve a nada de llamarla, a nada de preguntarle a dónde iba a esas horas de la noche, pero preferí callar. Ya bastante difícil había estado siendo la comunicación con ella esos últimos días. Y en más de una ocasión me había pedido que no l