Algo cambió...
14:30 hs. - Salomé.
—Buenas...
—¡Por fin! ¡Uy! ¡Deja que te eche una mano!
Fernando acababa de regresar y venía cargado de bolsas. Unas diez, sin exagerar. El chico se había tomado en serio lo de la compra. Apenas lo vi entrar por la puerta, me levanté corriendo para ayudarlo.
—Ya me estaba empezando a preocupar... —dije mientras guardaba las cosas.
—Estaba lleno el Súper. Mala hora elegí para ir...
—¡Claro que estaba lleno! Sábado por la mañana, ¿qué esperabas? —lo regañé.
—Bueno, no importa.