Mundo ficciónIniciar sesiónCerré los ojos por instinto, mientras escuchaba el chirrido de las llantas contra el suelo, al abrirlo visualice a un hombre recoger al niño, Meredith salió del coche y yo hice lo mismo.
—¿Son estúpidas o que? No pueden manejar con esa velocidad. —Exclamo el hombre a gran voz. —Disculpe señor, no quisimos ocasionar nada malo. —Mi voz salió atropellada, mientras mi corazón seguía latiendo a mil por horas. —Son unas irresponsables, saben que hay niños en esta zona. —Grito, las venas se notaban en su cuello, y sus ojos parecían salirse. —Tan poco quiera culparnos a nosotras, está es una carretera, es su deber cuidar de su hijo y en caso de no poder, hay muchos orfanatos disponibles. —La voz de Meredith salió disparada como un rayo, fría y penetrante. El señor no dijo nada, nos miró por encima de su hombro con los labios apretados mientras Meredith y yo subíamos al auto y continuábamos nuestra trayectoria. En el camino no hablamos nada al respeto, en su lugar ella me explicó algunos trucos para mantener a los clientes contento y hacer dinero rápido, le platique que no quería durar mucho tiempo en esto, sentía que traicionaba los principios de mi madre, una mujer con principios y valores, no digo que las que estén en eso no lo sean, pero no me siento cómoda. Llegamos a la empresa, nos bajamos y caminamos hasta el elevador, al llegar a la oficina de la señora Thomson, entramos sin ser anunciada. —Kiara mi reina, que bueno que llegaste. —Se paró de su silla y rodó sus brazos en mi cintura, seguida de un beso en la mejilla. Me recibió con una sonrisa, necesitaba el trabajo, olvidar todo era lo más beneficioso para mí. —Gracias por darme otra oportunidad, señora Thomson, no la voy a defraudar. —Exclame con una sonrisa nerviosa. —No te preocupes, de ahora en adelante trabajaremos juntas. —Contesto ella. —Le explique a Kiara todo sobre el negocio, los niveles y el cobro en cada una de ellas. —La voz de Meredith sono en la oficina, la señora Thomson la miro, una sonrisa extraña de formó en su rostro. —Sobre eso, Kiara. Debo informarte que no tienes nivel. —Solto de golpe. No entendí nada, la mire a los ojos y le pregunté. —¿Eso que significa? —Tienes un cliente, él te agrego como VIP. —Contesto con una sonrisa. —¿Eso que es? —Indague. —Eso significado que tendrás más oportunidades sin tener que hacer tanto. Solo tendrás un cliente, no puedes ver a nadie más y tampoco puedes tener novio. —Respondio sin darle vuelta al asunto. —¿Aún no comprendo? —Continue. Meredith me regaló una sonrisa tranquila. —Solo tendrás un cliente, pero ese cliente te pagará mejor que tener varios. —Exclamo con su voz suave. —Bien, entonces estoy lista para conocer ese cliente. —Afirme. —Ya lo conoces, es el mismo de ayer, Kael Lumitier. —Dijo la señora Thomson. No exprese palabra alguna, aún así me preguntaba que había pasado, se supone que él me había bloqueado ayer. —¿Entonces me preparo para verlo? —No querida, Meredith te dará unas clases, para que no se repita lo ocurrido de ayer. —Solto de golpe. Asentí mientras caminada, me detuve al pensar en la razón que me trajo hasta aquí. —¿Cuanto cobraré? —Pregunte al girar mi cuerpo hacia ella. —Treinta mil dólares semanales. Ahora apúrate. —Exclamo ahuyentando me con los brazos. Camine rápido detrás de Meredith, entramos en una enorme habitación donde había tubos colgados del techo, varios tipos de muebles, una cama entre otras cosas, pase allí varias horas, entrenando con ella, luego me di un baño en la misma empresa y me prestaron algo de ropa, un pantalón corto con una blusa que por suerte no era tan descubierta. —Estas más que lista, recuerda cada cosa que te enseñe o por lo menos una gran parte. —Sentencio Meredith mientras inspecciona mi ropa. Asentí con una sonrisa, imaginado lo rápido que saldría de la deuda del hospital con esos treinta mil dólares. Camine hasta la puerta para salir. —Kiara. —La voz de Meredith hizo determe y girarme para verla. —No hagas nada fuera de lugar, estos tipos de clientes rara vez aparecen, y creeme que es un honor tenerlo, es horrible estar con dos hoy y tres mañana. —Su voz se escuchaba triste, casi un susurro. Asentí regalándole una sonrisa, y continúe mi camino, me subí al auto y pronto llegué a mi destino. Me desmonte del auto, está vez la puerta de rejas estaba cerrada, toque el timbre y está se abrió dejándome entrar, camine despacio, memorizando cada cosa que había aprendido con Meredith. Al llegar a la puerta principal, está entreabierta, la empujó despacio, entró e indago a mi alrededor. —Sube. —Dice Kael, alzó la vista para verlo parado recostado de los barandales de la escalera. Camino hacia él, pensando que nada de esto tiene sentido, bloquearme y luego desbloquearme para colocarme como su VIP. —Espero que tengas energías, porque está noche será muy agitada.






