Una profesora lo desea.
El sol de la mañana golpeaba el aula, pero el aire en el interior era denso y pesado. El único sonido era el rasgueo de los bolígrafos sobre el papel. Treinta chicos estaban sentados en sus pupitres, con la cabeza baja, trabajando en un ensayo. Al fondo de todo, casi aislado en la esquina, estaba Dax. Miraba por la ventana, intentando aparentar que no le importaba.
La señorita Courtney caminaba lentamente por los pasillos. Otra vez no llevaba sostén. Cada vez que se movía, la fina tela de su c