Había pasado una semana desde aquella tarde bajo la cama de matrimonio. Una semana de silencio. Nelly y Armman vivían en la misma casa, comían en la misma mesa y se cruzaban en los pasillos a diario sin decir una sola palabra sobre lo ocurrido.
Hoy, todo en su vida en este pueblo estaba a punto de cambiar. Se mudaban al Lejano Oriente.
El camión de mudanza estaba lleno hasta el techo, repleto de cada mueble y caja que poseían. Cuando llegó el momento de partir, solo quedaba un espacio en la par