Profesora violada en grupo por seis hombres en clase nocturna.
El aire nocturno en el salón de clases era denso y húmedo. El único sonido era el rasgueo de los bolígrafos sobre el papel y el zumbido bajo del aire acondicionado. Tracie estaba de pie al frente del salón, con la mirada puesta en los seis chicos sentados en los pupitres de madera: Blake, José, Tim, Geo, Andra y Kelin. Eran los alborotadores de la escuela y estaban atrapados aquí en un castigo nocturno.
—Recuerden —dijo Tracie, y su voz resonó en el pasillo vacío—, no recuperarán sus teléfono