Naiara
Layne se sentaba al frente de mí en la mesa, yo tenía a un lado al rey Pavel, y del otro al príncipe Nikko. Pero aun así casi podría jurar que sentía, los dedos de mi caballero cerca de mi cuello y en mis brazos.
Nunca me había tocado así y me parecía prácticamente pensar que había dejado marcas en mí. Él no me lo había dicho, pero estaba segura de que casi había comenzado a brillar. Y de repente mis pensamientos se ven abruptamente interrumpidos cuando escucho que el Rey Kai comienza